PELEAR POR LO OBVIO
Se preguntaba el gran Andrés Montes por qué el talento siempre está bajo sospecha. Y qué razón tenía. España es un país que ha llegado tarde a todo: a la Ilustración, a las innovaciones científicas, a la revolución industrial y a la tecnológica. Solo ha sido puntual para alzar una cruz o prender una hoguera. En ambos casos, con el mismo objetivo: castrar todo lo que significara libertad o progreso. Si uno lee a Quevedo, entenderá la estima que se tenía a los médicos en aquella España del Siglo de Oro. El médico era completamente acientífico, poco más que un curandero con los mismos recursos que el resto de la gente: hacer lo que pudiera y ponerle una vela a Dios. Mientras en otros lugares se diseccionaban cadáveres y se avanzaba en el conocimiento de la anatomía, España seguía oliendo a atraso y sacristía. Por eso, por venir de donde venimos, lo que consiguió la sanidad española es algo de lo que sentirnos orgullosos. Nuestra esperanza de vida está entre las más altas del mundo, n...